Tengo el enorme placer y el gusto -y miro a mis colegas rionegrenses y fraybentinos- de informar este proyecto de ley, que contó con el aval de la unanimidad de la Comisión, de declarar feriado no laborable el dÃa 16 de abril de 2009, con motivo de conmemorarse el 150° aniversario de la fundación de la ciudad de Fray Bentos.
Tuve el honor de participar del lanzamiento de los festejos de los ciento cincuenta años de esa ciudad en el hermoso Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, donde tuvimos la oportunidad de escuchar a la banda sinfónica de RÃo Negro, de prestigio internacional, asà como a una soprano que realmente nos deleitó a todos, también fraybentina, que vive en Munich. Se trata de una soprano internacional, de relieve, de calidad, como tantos hijos de Fray Bentos que existen en la historia de nuestro paÃs.
El informe de este proyecto de ley refiere, particularmente, a la historia de esta ciudad.
Fray Bentos, capital del departamento de RÃo Negro, fue fundada el 16 de abril de 1859. Acudimos a los documentos y encontramos que esta ciudad tan distinguida de nuestro paÃs tiene una particularÃsima historia. Allá por el año 1857, el doctor Isidoro de MarÃa, que era Vice Cónsul de la novel República Oriental del Uruguay en la ciudad de Gualeguaychú, comenzó a estimular el interés de emprendedores, potenciando las privilegiadas condiciones naturales que la zona, en el lecho del rÃo Uruguay, tenÃa del lado uruguayo. Ya en aquella época se destacaba el privilegio de nuestras costas con respecto a las de nuestros vecinos argentinos. Me refiero a puertos naturales donde el dragado no es tan necesario como en la otra orilla, lo que le daba en aquellos tiempos un privilegio muy particular. Recordemos que era el momento de la navegación fluvial y la conexión de todo el litoral uruguayo, el norte y Paraguay con Buenos Aires. El rÃo Uruguay era escenario de navegación de innumerables embarcaciones, ya fueran de carácter comercial o de pasajeros. Las fronteras de las Repúblicas recientemente nacidas todavÃa eran muy difusas y Fray Bentos, por su naturaleza, iba a tener un rol en ese desarrollo que solo la historia nos indica el privilegio de haberlo logrado.
Dice la historia que un empresario de origen vasco francés, José Hargain, instaló una pequeña hosterÃa del lado uruguayo, cercana a lo que hoy es la ciudad de Fray Bentos. En realidad, su poblamiento se da a partir de la acción de empresarios radicados en Montevideo, orientales algunos de ellos, y otros, alemanes, ingleses e irlandeses, que compraron tierras, donando parte de ellas al Gobierno nacional para que formara la ciudad.
——El 16 de abril de 1859, a través de un decreto gubernamental, se fundó la población con el nombre de "Villa Independencia". La actividad portuaria de la villa provocó un rápido crecimiento de la población.
En 1861 llegó el ingeniero alemán Georg Giebert con el objetivo de producir una nueva y evolucionarÃa forma de conservación del extracto de carne. En 1863 fue fundada la empresa Giebert et Compagne, posteriormente llamada "Liebig Extract of Meat Company Limited", iniciándose con ella la elaboración del extracto de carne en conserva. La demanda del nuevo
producto fue enorme, y durante décadas pasó a convertirse en el alimento más demandado por los ejércitos europeos y los expedicionarios -que habÃa muchos- del siglo XIX. Esta producción constante provocó oportunidades de trabajo para los habitantes del paÃs y con ello la radicación de miles de obreros en esa ciudad, en busca de empleo.
El 28 de junio de 1900, la Comisión de Legislación de la Cámara de Representantes aprobó la ley
que elevaba al rango de ciudad a la capital del departamento de RÃo Negro, y se sustituyó el nombre de Villa Independencia por el de Fray Bentos. Como todos los mitos de nuestra historia -la entrañable historia de nuestro pueblo, de nuestra nación-, su nombre encierra ciertas incertidumbres, pero es pacÃficamente aceptado que podrÃa provenir de un Fraile de apellido
Bentos o Vento, radicado en la zona denominada Los Caracoles, sobre el RÃo Uruguay. Estamos hablando del 1600.
Entrados en el siglo XX, el desarrollo de la industria cárnica tuvo su esplendor. Se producÃan más de
doscientos productos derivados de la carne. En aquellos tiempos se decÃa que lo único que no se procesaba de la vaca era el mugido; todo lo demás generaba un subproducto industrializado, siendo la carne en conserva, el famoso corned beef, la base de la alimentación de las tropas de los ejércitos europeos en la Primera y la Segunda Guerras Mundiales.
Fray Bentos pasó a ser conocida en todo el mundo.
Por esos tiempos, la Liebig pasó a denominarse Anglo del Uruguay S.A.. Junto a la fábrica vivÃan los
obreros, obreras y sus familias, por lo que el barrio Anglo es un verdadero sÃmbolo para la ciudad.
Con el fin de las grandes guerras que azotaron a la humanidad en el siglo XX, la producción del Anglo comenzó a caer, hasta que entrado el año 1969 cerró sus puertas, quedando la infraestructura en manos del Estado, que durante años buscó, sin éxito, evitar la pérdida definitiva de esa impresionante planta industrial.
Hoy, en el viejo Anglo funciona el reconocido "Museo de la Revolución Industrial".
Esta apretada crónica de la vieja historia de Fray Bentos permite palpitar la riqueza de su gente, de sus organizaciones sociales, de su cultura y deporte.
Detrás de cada emprendimiento productivo -¡y vaya si Fray Bentos los tuvo; único en el mundo!- están los hombres y mujeres que le dan sustento. Los obreros y obreras que conformaron la mano de obra en aquellas enormes fábricas fueron creando una cultura propia, una idiosincrasia, un sentir único que define las señas de identidad del "ser fraybentino".
Sus esperanzas, sus luchas, su arte, sus habilidades deportivas, son la caracterÃstica más acendrada
de su gente. En este sentido no sorprende que existan en la ciudad varias instituciones con más de cien años de vida, fiel reflejo de una sociedad pujante que viene desde el fondo mismo de nuestra historia como nación.
En los últimos años Fray Bentos volvió a ocupar espacios relevantes en la prensa internacional. El conflicto provocado por algunas organizaciones radicadas en la ciudad de Gualeguaychú por la instalación del mayor emprendimiento productivo de la historia en la ciudad de Fray Bentos, ha puesto a prueba, nuevamente, el temple de los fraybentinos. Cuesta encontrar en el mundo un ejemplo de civismo, firmeza y grandeza como la demostrada por el pueblo fraybentino ante tanta adversidad.
Fray Bentos es eso: su hermosa gente, su naturaleza privilegiada, sus atardeceres inigualables. En
sÃntesis, Fray Bentos es como el rÃo en el que descansa y trabaja y que marcó su historia: grandioso y sereno, caudaloso y amigable.
Fray Bentos seguirá construyendo su historia y la del paÃs.
Es por estas razones que recomendamos a la Cámara la aprobación del presente proyecto de ley.
Por último, si se me permite, quiero hacer un muy afectivo reconocimiento: los abuelos de mi compañera de toda la vida, de mi mujer, son fraybentinos.
Los dos fueron obreros del Anglo, se conocieron ahÃ, se casaron y formaron una familia. Dentro de ella, tuvieron notables jugadores de fútbol como los MarÃn.
Dicen que Alfredo era un "crack" y parece que hasta lo vino a buscar el Real Madrid, pero eligió quedarse junto al rÃo.
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